jueves, 30 de agosto de 2012

Ik studeer Nederlands (Yo estudio neerlandés)

Y a la gente le parece francamente friki curioso.

-¿Y por qué estudias eso? ¿Para qué sirve? -para dejarte epatado, por ejemplo.
-A ver, di 'hola' -bueno, esto pasa estudies el idioma que estudies, en realidad.
-¿Y no preferirías estudiar alemán? -pues se ve que no, si te digo que estoy con lo otro, merluzo. Además, el alemán nunca me ha atraído especialmente, y la Merkel no contribuye a cambiar mis simpatías precisamente.

Hasta mi padre me lo preguntó, allá por 4º de carrera, cuando anuncié que aquel año empezaría con el idioma.

-¿Y eso se habla en algún sitio aparte de Holanda?

Si la gente se pone muy plúmbea, o si se ríen y te sueltan que vaya cosas estudias, te dan ganas de responderles de forma más contundente. 

Para ti no, papi, tú tienes bula papal (¡ja, ja!)
Pero en fin, si insistís en hacérmela vosotros también, os revelaré los dos grandes motivos por los que estudio neerlandés, como insistía en llamarlo mi profe.

1) Y en realidad, la verdadera razón. Estudio neerlandés por el Diario de Ana Frank, que leí cuando todavía era relativamente pequeña, a los diez años o así. Sospecho que el primer ejemplar que tuve era una edición latina, ya que Ana manifestaba estar harta de comer chícharos, pero tenía dibujitos y de todas formas me enganché. Da la casualidad de que Ana Frank y yo tenemos ciertos puntos en común (sueños y aficiones, y algún que otro rasgo de personalidad), así que a lo largo de los años acabé pensando que ella y yo, de habernos conocido, probablemente habríamos sido buenas amigas. Pues bien, un día vi una página de su diario en la que había pegado una foto de sí misma. Según la traducción, había dicho algo así como que si siempre tuviese el mismo aspecto que en esa foto, quizá podría ir algún día a Hollywood. Yo me quedé mirando el texto original y reparé por vez primera en el idioma en el que Ana escribió su diario. Un idioma desconocido y lo suficientemente distinto como para sonar exótico. Holandés, ¿eh? Algún día no estaría mal aprenderlo, me dije.

2) Esto entra directamente en el apartado de las idas de olla que solo otros traductores comprenderían, y tal vez ni eso, pero ahí va. El neerlandés me parece un idioma gracioso. Un idioma redondito y amable. Con todas esas vocales juntas, y esos diminutivos tan monos. Para mi gusto, bastante más suave y agradable al oído que el alemán.

Pero claro, una no va a la academia de idiomas del barrio y dice que quiere estudiar neerlandés. Por eso, encontrármelo como libre configuración en la facultad me pareció una oportunidad única. Conseguir una excusa para matricularme en las clases después de tres años de carrera, cuando ya no lo esperaba, una suerte.


Ahora que finalmente he recalado en Holanda, con un curso maravilloso que también fue un regalo de última hora, me acuerdo de aquella lectura de verano. Y la verdad es que alucino pensando en la forma que tiene la vida de ponerte en el camino en dirección a tal o cual cosa. Es una conexión un tanto pretenciosa, pero Ana Frank escribió su diario sin saber que acabaría por convertirse en un emblema para millones de personas. Una de ellas, décadas después, fue una niña que a través de su obra sintió curiosidad por la lengua en que estaba escrita. Si Ana no hubiese escrito su Diario, si yo no lo hubiese leído, probablemente no habría considerado estudiar neerlandés en la facultad. Y no habría ido a Holanda. Al menos no este agosto que ya termina, no como estudiante.

No es una mala razón para aprender. Y como historia también tiene su aquél. 

En fin, en el primero de los tres días que visité Ámsterdam, fui al Anexo en Prinsengracht, como no podía ser de otra forma. Qué demonios, reservé mi entrada semanas antes por Internet. Y cuando estuve allí, fue una sensación familiar y bastante bonita, a pesar de lo que comporta ese lugar. Me quedé mirando la foto de ella que preside la entrada y pensé... 

Por fin, y gracias por todo, Ana.

2 comentarios:

  1. Me ha encantado, como todo el resto de entradas que leo por aqui.

    Y lo de la bula papal me ha dejado mueeeeeeeeerto XD

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  2. La verdad es que a veces me sale la chispa xD. No sé, se me ocurrió de golpe, porque pensé que a mi padre no querría hacerle la peseta, animalico, y entonces, ¡tachán!

    Agradecida por su atención. ¡No dude en volver! :D

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